domingo, 19 de diciembre de 2010

La caja vengadora

A esta altura del año, hay un tema recurrente en la mayoría de las personas, además de quién será el ganador del Bailando 2010 la gente tiende a quejarse de algo en particular, además del calor y el precio de las cosas. Muchos – parece que twitter es el medio más popular para tal fin – se quejan de la caja navideña que los jefes tienden a entregar.

Yo ni eso. En mi primer trabajo, el anterior a este, el jefe nos hizo quedarnos después de hora el día 24, nos sirvió Mirinda en unos vasos chiquititos, compró media docena de sándwiches de miga y nos dijo que nos tenía “una sorpresa”. Imaginen la desilusión que tuvimos todos cuando se sorteó una sombrilla entre toooooooooooooooooooodos los empleados, UNA SOLA SOMBRILLA! Encima admitió que era un regalo de un cliente. Lo peor fue que la ganó el hermano de su esposa, aunque el flaco tuvo el buen gesto de volverlo a sortear, obvio que no gané, cuando nací me dieron un vale por mi suerte y mi sentido de la fotogenia que me faltaban.

El año pasado, en mi nuevo trabajo hubo nuevamente expectativas, “Tengo un presente para ustedes” nos dijieron; mientras iba a buscarlos yo pensaba en cómo iba a volverme a casa con una caja muy pesada – soñar no cuesta nada – llena de budines, ananá fizz, y almendras con chocolate, hasta pensé en pedir un taxi para poder llevarla a casa. ¿Qué nos dieron? Un repasador (pero para cada uno eh?) con la cara de Papá Noel estampado en el medio, así que encima no tiene vigencia todo el año.

Este año no sé qué nos darán, tampoco sé si nos darán algo, pero cada vez que escucho a alguien quejarse no puedo disimular mi rencor, no por lealtad a la industria de cajas navideñas sino por la envidia terrible hacia aquellas personas cuyo presente navideño al menos, ocupa lugar.

4 comentarios:

Hugo dijo...

Nooooo, yo le meto la sombrilla en el orto, como mínimo.

Una vez ligué uno se esos silloncitos que se pliegan y se meten en una especie de mochila. Eran una baratija que si los usabas 6 veces se rompían, pero algo es algo.

Alba dijo...

Que mala suerte!! A mi madre solían darle una de esas cajas de navidad, pero hace dos años el jefe decidió que era mucho gasto, entonces les mandó un boleto de lotería de navidad y el año pasado decidió que no había dinero ni para la lotería, entonces mi madre se quedó sin caja y sin lotería y al cabo de unos meses el jefe decidió que mantener un negocio era demasiado gasto y así fue como mi madre pasó a formar parte de la enorme lista de personas en paro de mi país, por lo tanto, este año en mi casa tampoco hay cesta de navidad.

Que pases felices fiestas!!

xiximena dijo...

en mi caso en mi laburo el año apsado para el dia d ela madre nos regalaron un jabon si señoras y señores un jabon q duro dos dias. y desdeq laburo nunc anos dieron la caja.era fietsa d efin d eaño o caja y bueno gente somos caravaneros.

Mato Terré dijo...

Lo mas gracioso es que te ilusionas con el regalo. Es lo peor que podes hacer y mas viniendo de un jefe.
Me sonaron muy "The office" los regalos jajaja terrible